Los parámetros UTM son fáciles de escribir a mano, y por eso mismo salen mal. Cada persona del equipo
los escribe a su manera, y al cabo de un trimestre la misma campaña aparece repartida en cuatro
grafías.
Este constructor no hace nada sofisticado: normaliza. Minúsculas, sin acentos, guiones en lugar de
espacios, siempre.
Los cuatro parámetros
- utm_source: de dónde vino. La red, siempre con el mismo nombre.
- utm_medium: cómo vino. Distinguir orgánico de pagado es lo que permite decir cuánto vale cada
uno.
- utm_campaign: la campaña. Un nombre por campaña, escrito una vez y reutilizado.
- utm_content: la variante. Sirve para comparar dos versiones del mismo anuncio o dos piezas de
la misma campaña.
Dos reglas que evitan casi todos los problemas
Una hoja con los nombres acordados. Antes de etiquetar, decidir los valores posibles. Luego solo
se usan esos. Por eso esta herramienta ofrece los orígenes y medios más comunes.
Nunca etiquetar enlaces internos. Un UTM en un enlace entre páginas del propio sitio reinicia la
sesión en la mayoría de herramientas de analítica y atribuye una visita ya existente a un origen
externo. Los UTM son para tráfico que llega de fuera.
Dónde cambia esto el informe
Cuando los enlaces están etiquetados de forma consistente, deja de haber que argumentar que las redes
trajeron tráfico. Está en la analítica del cliente, con el nombre de la campaña. Convence más que
cualquier captura de alcance.