Hay dos formas de calcular la tasa de engagement y la diferencia entre ellas no es un detalle.
Sobre seguidores. Interacciones divididas por el número de seguidores. Es la más citada y la más
fácil de manipular, porque el denominador es un número histórico que ya no representa a quien ve las
publicaciones. En una cuenta con años, buena parte de esos seguidores están inactivos.
Sobre alcance. Interacciones divididas por quien realmente lo vio. Es la de arriba. Responde a la
pregunta útil - de quien lo vio, cuántos reaccionaron - y es justa con cuentas grandes y pequeñas.
Qué cuenta como interacción
Me gusta, comentarios, veces compartido y guardados. Guardar y compartir pesan más que un me gusta
para la distribución en la mayoría de redes, pero para la tasa entran todos en el mismo saco. Los
clics en enlace no: eso es otra métrica, con otro objetivo.
Cómo leer el resultado
- Por debajo del 1%: el contenido no está hablando con quien lo ve. Antes de cambiarlo todo,
comprueba que el alcance no venga de distribución pagada o de una publicación que salió fuera de
la audiencia.
- Del 1% al 3%: la zona normal de la mayoría de cuentas de marca.
- Del 3% al 5%: bien.
- Por encima del 5%: comprueba el alcance. Los números altos suelen venir de muestras pequeñas, y
una publicación con 40 personas alcanzadas no prueba nada.
El error más común en los informes
Comparar la tasa de un mes con la de otro sin mirar el volumen. Publicar menos suele subir la
tasa media, porque salen primero las publicaciones flojas. Una tasa que sube con el alcance total
cayendo es una mala noticia con buena cara. Por eso la tasa nunca va sola en un informe: va al lado
del alcance y del número de publicaciones.